sábado, 11 de junio de 2011

El teatro en el siglo XVII

El teatro alcanzó gran esplendor y popularidad durante el siglo XVII. Era un verdadero “fenómeno de masas” que aglutinaba a todas las clases sociales, sin mezclarlas. Debido a su gran influencia debía pasar la censura, tanto política como religiosa. En realidad difundía el poder social, monárquico, moral y religioso establecido. Es en este siglo cuando el teatro se profesionaliza.
La temporada teatral abarcaba, por motivos religiosos, desde el domingo de Resurrección hasta el miércoles de Ceniza (desde que acaba la Semana Santa hasta que el final del carnaval).

Las obras duraban varias horas: en verano comenzaban a las cuatro de la tarde, en invierno a las dos y a las tres en primavera. Hasta la caída del sol. Siempre se  aprovecha la luz solar ya que no existía otro tipo de iluminación, además de por cuestiones morales.

Durante todas estas horas no cesaba la interpretación, hecho que condiciona el que no hubiera telón de boca. Sin contar con que así se mantenían entretenidos los mosqueteros.

La obra teatral se dividía, según los nuevos preceptos del Arte Nuevo de Hacer Comedias de Lope, en tres jornadas o actos (introducción, nudo y desenlace), divididas de tal manera que se mantuviera la intriga del final. Sin embargo, se representaban otras piezas breves que entretenían y gustaban mucho al público. La estructura es la siguiente:
*      Loa o recitado: pretendía ganarse el favor del público. Solía venir acompañada de música.
*      Primera jornada de la comedia.
*    Entremés: es una pieza teatral breve que no guarda relación con la comedia, sin embargo, era la obra más apreciada por el público. Incluso, muchas veces esta salvaba a la representación principal.
*      Segunda jornada de la comedia.
*      Jácara: obrita en romance que relataba hechos festivos de gente de baja clase social.
*      Tercera jornada de la comedia.
*      Mojiganga: baile de máscaras con música estrepitosa en el que aparecían personajes disfrazados de manera estrafalaria. Gustaban por sus gestos provocativos.
*      Baile final.

Los personajes apenas aparecen caracterizados debido a que siguen un esquema fijo. Se les denominan personajes – tipo. Son:
*    El galán y la dama: son el eje de la trama, jóvenes y guapos. Normalmente están enamorados y luchan por quienes pretenden quitarles la honra.
*   El padre (el barba) o hermano de la dama representan la autoridad y son los encargados de defender el honor de la dama.
*      El gracioso o donaire: generalmente es un criado y es el que introduce el humor.
*      La criada es la confidente de la dama y desempeña un papel parecido a la del gracioso en mujer.
*      El poderoso, el noble: es el que provoca el conflicto, abusando de su autoridad.
*      El rey: es quien administra sabiamente la justicia si es un rey viejo. Si es joven puede ser soberbio e injusto.
Fuente
Los temas predilectos eran el amor y el honor, que, si se manchaba, debía ser lavado con la sangre. El honor no es solo un atributo de la nobleza, sino también de los villanos.

A continuación podréis ver unas obras de Lope llevadas al cine:
El perro del hortelano 
El alcalde de Zalamea
Fuente Ovejuna (Laurencia pide justicia ante el consejo)

Demuestra lo que sabes practicando con estas actividades.

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