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martes, 3 de mayo de 2011

Jaime Gil de Biedma

No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

"Poemas póstumos" 1968




Parte de la magia de la adolescencia es que nos creemos eternos, invencibles, sabios. Lo peor es que estos síntomas se curan con el tiempo.


El siguiente documental presenta de manera amena la personalidad vitalista de Jaime Gil de Biedma, algunos aspectos de su biografía y su obra recitada por él mismo. Es genial, te aconsejo que lo veas completo.

De izda. a dcha :Juan Marsé, Carlos Barral, Jaime Gil De Biedma, Angel González, José A. Goytisolo

domingo, 1 de mayo de 2011

Miguel Hernández


El programa Imprescindibles de La 2 nos da a conocer la figura de Miguel Hernández: su personalidad, su origen, su educación, su inicio y método literario (como poeta y dramaturgo), el amor, la familia, el contexto histórico que le tocó vivir, su amistad con Ramón Sijé, con Lorca, con Vicente Aleixandre, con Neruda, su relación con los poetas del 27 y los artistas del momento, la enfermedad, la cárcel, la vigencia de su obra… a lo que hay que añadir el valor de las imágenes y los testimonios, además es sobrecogedora la declamación de la Elegía a Ramón Sijé. Aunque son dos documentales de casi una hora cada uno, merece la pena verlos hasta el final.



Miguel Hernández ejemplica el valor del esfuerso, del trabajo, de la esperanza.



La familia de Miguel Hernández lleva al Supremo la nulidad de la condena: “El proceso sumarísimo contra Miguel Hernández ‘por rebelión contra el movimiento franquista’ se llevó a cabo el 18 de enero de 1940, cuando en apenas hora y media fue juzgado junto a otra veintena de presos y fue condenado a muerte por el Consejo de Guerra Permanente número 5, que posteriormente, el 25 de junio de 1940, le conmutó la pena por la inferior en grado de 30 años de prisión".


“Adiós, hermanos, camaradas y amigos
Despedidme del sol y de los trigos
,
estos versos los escribió en la pared de la cárcel antes de morir.


La imagen es el certificado de defunción del poeta, pincha y accederás a más inforción:



Saber más:
 Obra de Miguel Hernández,
Exilio,
Fundación cultural Miguel Hernández,
Centro Hernandiano de Estudios e Investigación.

viernes, 29 de abril de 2011

El embargo

Los niños en los colegios de Extremadura se aprendían de memoria esta poesía de un poeta de la tierra: Jose María Gabriel y Galán. Está escrita en un dialecto llamado castúo. La historia es sobrecogedora, pone de manifiesto el amor y la injusticia social.


El embargo
                                 
    Señol jues, pasi usté más alanti
  y que entrin tos esos.
  No le dé a usté ansia
  no le dé a usté mieo...
Si venís antiayel a afligila
sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s'ha muerto!
Embargal, embargal los avíos,
  que aquí no hay dinero:
  lo he gastao en comías pa ella
y en boticas que no le sirvieron;
  y eso que me quea,
porque no me dio tiempo a vendello,
  ya me está sobrando,
  ya me está jediendo.
Embargal esi sacho de pico,
y esas jocis clavás en el techo,
  y esa segureja
  y ese cacho e liendro...
¡Jerramientas, que no quedi una!
  ¿Ya pa qué las quiero?
Si tuviá que ganalo pa ella,
¡cualisquiá me quitaba a mí eso!
Pero ya no quio vel esi sacho,
ni esas jocis clavás en el techo,
  ni esa segureja
  ni ese cacho e liendro...
¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto
  si alguno de esos
es osao de tocali a esa cama
ondi ella s'ha muerto:
la camita ondi yo la he querío
cuando dambos estábamos güenos;
la camita ondi yo la he cuidiau,
la camita ondi estuvo su cuerpo
  cuatro mesis vivo
  y una noche muerto!...
Señol jues: que nenguno sea osao
de tocali a esa cama ni un pelo,
  porque aquí lo jinco
  delanti usté mesmo.
  Lleváisoslo todu,
  todu, menus eso,
  que esas mantas tienin
  suol de su cuerpo...
¡y me güelin, me güelin a ella
  ca ves que las güelo!...


Escucha el poema:  El embargo


El embargo

La pedrada

Mi vaquerillo

jueves, 7 de abril de 2011

Luis Rosales

El 29 de enero de 1949, Luis Rosales escribía Estela, un poema que no incluyó en su libro Rimas, ni en La casa encendida y que se encuentra en el fondo del Archivo Histórico Nacional. Es una evocación a su madre, a quien dedica El contenido del corazón.

Como característica de su obra podemos encontrar los tópicos referidos a la luz y el agua como fuente de vida, el tono onírico, lo espiritual, además de lo sonoro ( “la escuché”) y lo visual (“la vi”), con carga de irrealidad.

      Estela
Buscando la luz del agua
se convirtió en agua viva
primero la escuché hablando
y sentí su voz y ardía.
Me pareció que la vi,
me parecía.
Después la sentí soñando
que soñaba y que vivía.
Me pareció que la vi,
me parecía.
Después se quedó tan quieta
¡tan quieta! que se me iba.
Me pareció que la vi,
me parecía.

Fuente: Quimera nº 319



Tú sí lo llamarás (poema recitado)


viernes, 25 de marzo de 2011

lunes, 21 de marzo de 2011

Primavera

¡Ya es primavera! La estación de la alegría, del sol, las flores, el canto de los pájaros, del amor... Festejémosla.

Ojalá siempre fuera primavera, (sin alergia).


Poemas:
Ernestina Champourcin

¡Toda la primavera dormía entre tus manos!
Iniciaste en un gesto la fiesta de las rosas
y erguiste, enajenada,
esa flecha de luz que impregna los caminos.
¡Toda la primavera!
Fervores del instante transido de capullos,
gracia tímida y leve del perfume sin rastro,
caricias que despiertan el sexo de las horas.
Brotaron de tus palmas en éxtasis gozoso
los trinos y las brisas. Y tu ademán secreto
despertó en rubores la pubertad del mundo.
¡Todo vino por ti! Porque tus manos lentas
ciñeron brevemente mi carne estremecida,
porque al rozar mi cuerpo
despertaste una flor que trae la primavera.

 P.Neruda
Todo ha florecido en
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.

Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.


RIMA LIII (Bécquer)Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquéllas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquéllas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aun más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido... desengáñate,
nadie así te amará.



jueves, 17 de marzo de 2011

Oda a la noche... Ángel González.


El Gato Utópico: Oda a la noche... Ángel González.: "Oda a la noche. Voz: Angel González. Música: Libertango de Astor Piazzolla por Agustín Carlevaro y Yoyoma. "


Oda a la noche.

Noche estrellada en aceptable uso,
con pálidos reflejos y opacidad lustrosa,
vieja chistera inútil en los tiempos que corren
como escuálidos galgos sobre el mundo,
definitivamente eres un lujo
que ha pasado de moda.

Tras la fría superficie de las calles de luna,
el alcanfor del sueño conserva en el almario
de la ciudad oscura a los que duermen
y no te verán nunca.

Yo, sin embargo, te llevo en la cabeza,
vieja noche de copa,
y cuando vuelvo a casa sorteando
imprevisibles gatos y farolas,
te levanto en un gesto final ceremonioso
dedicado a tus brillos y a mi sombra,
y te dejo colgada allá en lo alto
—¡hasta mañana, noche!—,
negra, deshabitada, misteriosa.